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Brechner: “El problema del Ceibal es la escala: 450.000 máquinas para niños de 6 a 15 años”

Espectador

A cuatro años de que comenzó a implementarse el Plan Ceibal, más de 450.000 niños, adolescente y docentes cuentan con una ceibalita. Para este año está previsto que 350 escuelas estén conectadas a Internet a través de fibra óptica, explicó a En Perspectiva Miguel Brechner, responsable del Centro Ceibal para el Apoyo a la Educación a la Niñez y la Adolescencia. Asimismo, señaló que en liceos y en UTU se están comenzando a instalar salas de robótica para que los jóvenes aprendan a programar con sus computadoras. El ingeniero indicó además que para 2014 0 2015 podrían cambiarse las ceibalitas por tablets. Sostuvo que “el plan permite personalizar la educación” y que el presupuesto de Ceibal es de “menos de 100 dólares por alumno por año”.

EMILIANO COTELO:
Al principio nos llamaba la atención la imagen de niños afuera de las escuelas o en las plazas del interior jugando o trabajando con sus ceibalitas.

Ahora esa escena se nos ha hecho más común. Es que ya son más de 450.000 los niños, adolescentes y docentes que tienen sus propias laptops.

A cuatro años del comienzo de este programa que impulsó el expresidente Tabaré Vázquez: ¿cómo se bajará el 30% de máquinas fuera de servicio que se dio el año pasado? ¿Qué se hará con las computadoras que ya están agotando su vida útil? ¿Se pasará a corto plazo a la tecnología de las tablets? ¿Qué otros usos pedagógicos se está previendo para las XO?

Son estas y muchas más las preguntas que uno puede hacerse. Estamos en comunicación con el ingeniero Miguel Brechner, responsable del Centro Ceibal para el Apoyo a la Educación a la Niñez y la Adolescencia.

En la “Evaluación del Plan Ceibal 2010”, que prepararon los propios técnicos del plan y que se divulgó en la prensa este mes, se menciona que el año pasado estuvieron rotas o fuera de uso el 30% de las máquinas, lo que implicó un aumento importante con respecto al año anterior, cuando esa proporción había sido de 20%. El informe señala también que las reparaciones continúan siendo el “talón de Aquiles” del Plan Ceibal. ¿Cómo lo analizan ustedes? ¿Qué examen tienen de este problema?

MIGUEL BRECHNER:
El informe no habla del talón de Aquiles, eso lo dice un artículo en la prensa. Entraríamos en una discusión muy compleja para poder explicar detalles, y quiero explicar algunas cosas. Sabemos que hay máquinas que se rompen porque es natural que se rompan, tenemos 450.000 máquinas que están en manos de niños de entre 6 y 14, 15 años, tenemos todo tipo de usos, y tenemos usos en distintos sectores del país donde hay más cuidado y menos cuidado.

Como parte de los trabajos que hemos hecho viendo que hay máquinas que están rotas y máquinas que se han bloqueado y niños que han perdido el cargador y los padres no se lo compran, hay toda una serie de logísticas de la máquina que tiene que ver con estar pronta para ser usada. Hemos cambiado, este año ya lo estamos haciendo con muchísimo éxito, ya estamos en Montevideo y Canelones, estamos yendo a todas las escuelas una o dos veces por mes a reparar las máquinas en el lugar. Así se simplifica muchísimo porque en muchos lugares el niño no puede ir a llevar la máquina al correo para que se la reparen, tiene que ir el padre, y en muchos pasos el padre no está hasta altísimas horas de la noche cuando el correo está cerrado. Había una serie de procesos que definimos como naturales para retirar una máquina y repararla que en la realidad terminaron siendo complejos y llegamos a la conclusión de que hay que ir a cada uno de los lugares de educación y reparar ahí. Ese proceso que empezamos en Montevideo y Canelones con mucho éxito lo estamos llevando al resto del país y calculo que para agosto o setiembre en todo el país vamos a recorrer todas las escuelas.

EC – Se está cambiando el sistema de reparación.

MB – Absolutamente. Siempre digo que el Plan Ceibal no son solo las máquinas, hay todo un entorno familiar, y hay entornos familiares en los que es muy complicado tomarse dos ómnibus para mandar reparar la máquina; entonces la máquina queda en casa y no se repara. Por otro lado, hay una cantidad de roturas que pasan en forma natural, hay una inundación y se pierden miles de máquinas, porque los hogares se perdieron, se inundaron, se arrastraron, entonces hay un tema que nosotros tenemos que mejorar, que es la concientización de que hay que cuidarlas, si bien la laptop es resistente, es una laptop, los niños la meten en la mochila y tiran la mochila, la ponen como arco de fútbol.

EC – Negroponte cuando da sus conferencias toma la XO y la tira olímpicamente al piso, se supone que banca ese tipo de golpes.

MB – Sí, pero una cosa es una prueba en un programa de televisión y otra cosa es una casuística sobre 450.000 máquinas. Por ejemplo, los chiquilines pierden los cargadores, muchos chiquilines pierden la máquina porque la olvidan, la denuncian como robada, después hay que buscarla, después aparece. Cuando me preguntan qué es lo más complejo del Plan Ceibal yo digo que es la escala: 450.000.

EC – Entonces, ¿estuvo bien calculado el costo del Plan Ceibal?

MB – Absolutamente.

EC – Porque si las roturas son tantas y si ahora hay que implementar un sistema nuevo de reparaciones, ¿qué pasa con el presupuesto del plan?

MB – Está absolutamente dentro del presupuesto. Para hablar de presupuesto, el costo en cuatro años del Plan Ceibal –porque las máquinas están llegando a cuatro años–, incluidas las máquinas, es decir, la máquina, el servicio técnico, los repuestos, la capacitación, la evaluación en línea, la robótica, todo incluido es menos de 100 dólares por alumno por año.

EC – ¿Y en cuánto está si miramos globalmente el número por año?

MB – En 100 dólares por alumno por año, que es menos del 5% del costo de un alumno en el sistema. Está absolutamente dentro de los parámetros; al revés, la gente nos pregunta cómo hicimos para llegar a esos costos. Nuestros costos promedio de la máquina son de 190 dólares, y si tomamos que en cuatro años vamos a gastar 400 dólares por niño, casi la mitad es la máquina y casi la mitad es internet, toda una cantidad de servicios que damos.

EC – Enrique de la audiencia pregunta cuántos empleados tiene el plan.

MB – En este momento el plan debe de estar en un entorno de 230 personas.

EC – ¿Continúa creciendo ese número?

MB – Es bastante estable. Para que tengas una idea, en este momento hay 6.000 maestros tomando cursos.

EC – Y esos costos también están previstos en los números que usted maneja.

MB – Obvio, los costos nuestros de despliegue, los costos de contratación de docentes e incluso un curso que estamos haciendo en conjunto con Formación Docente, que no es sobre cómo se usa la máquina, es sobre una cantidad de aspectos que tienen que ver con didáctica, temas de formación.

EC -¿Qué papel juega hoy el trabajo voluntario, que al menos en los inicios del Plan Ceibal tuvo una incidencia importante?

MB – Sigue siendo importante, pero como en todos los proyectos, esto tiene una escala tan grande que los 1.500 voluntarios pesaban muchísimo al principio y hoy pesan menos. Y siguen siendo muy importantes, porque el plan tiene que llegar a cada individuo, la computadora llega a cada individuo, y también la educación le tiene que llegar a cada individuo. El plan permite personalizar la educación y es un tema importantísimo la personalización. Cuando hacemos evaluación en línea –y el año pasado tomamos 90.000 pruebas al mismo tiempo entre segundo y sexto de escuela y este año vamos a tomar tercero, cuarto, quinto y sexto–, el maestro tiene el resultado en forma inmediata, el maestro ve cómo trabajaron sus alumnos comparativamente entre ellos y a su vez frente a otros alumnos.

La prueba que vamos a hacer el año que viene va a ser adaptativa, es decir que todos toman la prueba al mismo tiempo, pero las preguntas se hacen más difíciles o más fácil de acuerdo con cuánto sabe el chiquilín, porque nosotros asumimos que por tener seis y ocho años de edad todos tienen que saber lo mismo, cosa que no es real, entonces necesitamos un sistema adaptativo. Ceibal permite adaptar la pregunta a cada niño, cosa que sería imposible de hacer con papel y lápiz. En 2012 vamos a hacer la evaluación en línea adaptativa, la primera prueba adaptativa, para entrar a full en el 2013. Es un salto gigante poder poner a cada uno en su lugar de conocimiento, porque esta herramienta permite llegar a cada uno, es muy importante eso.

***

EC – Preguntan de la audiencia cuánto se le cobra al niño o a la familia por las reparaciones de las XO.

MB – Si la máquina se ha roto por formatos normales, llamémosle así, o tiene roturas de uso, se le cobra cero. Únicamente se le cobra cuando la pantalla está dañada por un golpe; si no, el costo es cero.

EC – ¿Y cuánto cuesta una pantalla?

MB – Creo que son 400 pesos.

EC – ¿Y todos los niños, todas las familias pueden pagarlos?

MB – No, si una pantalla está rota porque tiene una rayadura con una birome o un golpe es que hubo un mal uso. Entonces ahí hay dos cosas, en la escuela hay máquinas que el niño las puede seguir usando, en la escuela hay fondos para que la escuela pague eso y después devolverle al niño la suya cuando muestre que ha entendido cómo cuidarla. Los instrumentos para reparar la máquina están, no se deja de reparar ninguna máquina por no pagar, simplemente que hasta que se pague, la máquina queda en uso en la escuela.

***

EC – El mes pasado, aquí En Perspectiva entrevistamos a Pablo Canosa, maestro rural y director de la escuela rural unidocente n.º 41 de Cambará de Arapey, en Salto. Durante la nota, que fue larga y buscamos conocer en ella cómo viven y desarrollan su actividad en una escuela como esta, a la que asisten 10 niños de la zona con edades que van de los 4 a los 10 años, en un momento apareció el tema de las ceibalitas, y según Pablo, el sistema está presentando algunos problemas.

(Audio Pablo Canosa.)

“Las ceibalitas tienen una vida útil de tres años, y Salto fue, después del plan piloto que se hizo en Florida, uno de los primeros lugares del país donde repartieron las ceibalitas. Entonces muchas están llegando al fin de su vida útil y están presentando muchísimos problemas.”

(Fin.)

EC – ¿Cómo responde a propósito de ese tipo de inconvenientes?

MB – Vamos a poner las cosas en perspectiva. El maestro tiene razón, pero tenemos que entender que tenemos el 99% de los niños con internet, y para llevarlo a una ecuación de gente, tenemos todavía 1.400 niños que no tienen internet. En los lugares extremadamente remotos sin duda que hay dificultades técnicas para llegar, para acceder. Ceibal no es mágico, no resuelve otros problemas como la falta de luz, de electricidad.

EC – Él se refería a los problemas que tienen las máquinas cuando llegan al límite de su vida útil.

MB – Hicimos todos los cálculos para cuatro años de uso de máquina. Ya estamos en un proceso de cambio que es muy importante, el primer cambio importante es que los adolescentes de secundaria no quieren más las máquinas verdes, porque obviamente están identificadas con primaria, y porque además son máquinas pensadas para otro uso. Entonces estamos cambiando este año más de 130.000 máquinas en secundaria y UTU a los liceales y a los estudiantes de UTU, que van a máquinas azules, que son netbooks comunes y corrientes como la que usás vos, la que uso yo, la que usa cualquiera de nosotros, mucho más poderosas. Ese proceso de cambio se está haciendo este año, hay una página web donde los alumnos se tienen que apuntar para recibir la nueva máquina, y es todo un proceso que nos va a llevar trabajo.

El año que viene vamos a cambiar todas las máquinas del interior que ya cumplieron cuatro años. O sea que a este maestro de Salto le vamos a dar máquinas parecidas a las de secundaria, porque ya pasaron cuatro años. Sin lugar a dudas que en el cuarto año hay más dificultades técnicas, y sin lugar a dudas que estamos cambiando y reparando aunque sea el cuarto año. Pero hay un momento en que el cambio deja de tener sentido, ese momento es el año que viene. Y después viene el cambio en Montevideo, porque Montevideo empezó un año después. Eso es parte de la vida y del constante movimiento que tiene Ceibal de incorporar nuevas actividades, como la evaluación en línea y otras, con el cambio tecnológico que hay que dar. Y pensemos que en algún momento –ya lo estamos trabajando internamente en nuestro Departamento de Desarrollo–, con la venida de las tablets, no es impensable que a partir del 2014 o 2015 en lugar del laptops se usen tablets.

EC – ¿Cuál sería la ventaja de las tablets para este uso?

MB – Estamos estudiándolo. Si hubiera una tablet irrompible, de plástico, en una sola pieza y con un teclado que se pueda usar…; la ventaja pedagógica de la tablet es que trabajando en grupos cada uno mira lo que hace el otro. Cuando uno tiene una laptop en general cada uno mira lo que uno hace. Pero si la tecnología hace que el precio de la tablet sea en vez de 100 dólares, 80, hay que estudiarlo. Hay un mundo que está cambiando la forma en que el usuario se relaciona con la computación.

EC – ¿Qué se hace con las máquinas que se desechan cuando salen de circulación? Ustedes tienen armado un sistema de reciclaje; ¿cómo es eso?

MB – El año pasado hicimos una licitación para una planta de refabricación de máquinas. Las máquinas que están con muchos años de uso las reciclamos, las refabricamos, les ponemos teclado nuevo, batería nueva, cargador nuevo, en algún caso display, y nos quedan máquinas nuevas que estamos entregando en primero de escuela y en preescolares.

EC – Pero los elementos que se descartan de las máquinas, por ejemplo la carcasa o el teclado, entran dentro de esa gran bolsa de la basura electrónica que es un problema en todo el mundo. ¿Cómo manejan esa parte de la basura electrónica?

MB – Primero, estamos siendo muy cuidadosos. La basura electrónica uno la tiene que separar según las tecnologías. En el caso de las laptops de Ceibal, una gran parte de eso es plástico que no es basura electrónica, y otra parte es vidrio que no es basura electrónica, porque la pantalla es una pantalla especial, el teclado es de goma, la carcasa es de plástico; lo que es pura basura es la parte electrónica de lo que sería la placa madre. Con lo que está roto de eso hoy por hoy no estamos haciendo otra cosa que aguantarlo en un lugar para dispensarlo cuando haya una política nacional para dispensar la electrónica en este país. El vidrio lo estamos destruyendo y el plástico también. Tenemos menos problemas porque tampoco tenemos pantallas, monitores, que tienen plomo, no tenemos otra cantidad de otras cosas que tienen otras computadoras del mercado. Pero sin lugar a dudas vamos a tener resuelto ese problema por modo propio o en conjunto con una política nacional a partir del 2013.

EC – La conectividad no es 100%, todavía hay inconvenientes, déficits; ¿cómo lo están manejando?

MB – El vaso puede estar medio lleno o medio vacío. A partir de ayer la primera escuela de Montevideo está conectada a fibra óptica, este año vamos a tener 350 escuelas conectadas a fibra óptica. Tenemos lugares donde no hay electricidad, no hay conectividad, donde estamos instalando la electricidad; cuando haya electricidad vamos a tener conectividad. En este momento tenemos 1.400 niños sin conectividad de los 450.000. Sin lugar a dudas la conectividad es un tema crucial, yo he sido un gran defensor de la internet masiva en este país y lo sigo siendo; con la fibra óptica vamos a aumentar fuertemente la conectividad, lo que nos va a permitir una cantidad de cosas que se están haciendo, como libros digitales, robótica, programación, educación a distancia, tener otra calidad de conexión al tener fibra óptica. En menos de tres años todas las escuelas urbanas van a tener fibra óptica.

EC – Volviendo al caso de las escuelas rurales, escuche lo que decía el maestro Canosa a propósito de su caso en el departamento de Salto.

(Audio Pablo Canosa.)

“PC – En este caso tenemos electricidad, entonces tenemos una antena parabólica que se enlaza directamente con el satélite y de ahí provee la señal al servidor.
EC – Tienen acceso a internet de tipo satelital.
PC – Sí, a través del Plan Ceibal pero satelital.
EC – ¿Y cómo funciona?
PC – En este momento está roto. Parece que la tecnología no es la adecuada, vive con problemas, dos por tres se rompe. Y si a eso le sumamos que las ceibalitas tampoco son muy confiables, es un recurso bastante menguado.”

(Fin.)

EC – ¿Qué responde usted?

MB – Muy sencillo, la tecnología satelital para internet es una tecnología cara y extremadamente ineficiente, pero no hay otra posibilidad que instalar tecnología satelital. Es la tecnología que menos se usa en el mundo, pero es la única que hay para lugares extremadamente remotos. Para tener una idea de la complejidad, hemos decido ponerles tecnología satelital a escuelas con tres personas. El costo performance de eso es altísimo, pero no hay más remedio. Hay problemas que Ceibal no puede resolver hasta que no mejoren las tecnologías inalámbricas de penetración en ciertos lugares. Ceibal no puede ir contra la física, no puede ir contra el retardo de la tecnología satelital, no puede ir contra la propagación de las ondas. Nosotros hacemos todo lo posible para llegar a la mayor cantidad de gente posible, pero sabemos que hay lugares adonde no se puede llegar y donde hay dificultades.

Tenemos lugares donde hay dificultades por los vientos, que por más que están en los mástiles las antenas, no el satelital que está en la tierra, entonces los vientos las corren y de repente llegar a 800 kilómetros a ajustar de vuelta la antena es un problema. Es un problema que recién se va a resolver cuando haya una penetración de tecnología inalámbrica celular con mayor distancia. El ideal nuestro sería que hubiera tecnología 3G en todo el país. Nosotros no somos proveedores de internet, tenemos que usar la internet disponible. El Ceibal le permitió acceder a internet a muchísima gente que antes no accedía, pero tenemos problemas como esos que dijo el maestro, y estamos trabajando con ese maestro y con otros que tienen estas dificultades. El ambiente rural, si usted habla con la gente que trabaja en los lugares remotos, tiene grandes problemas tecnológicos para poder acceder a internet, pero no solo en este lugar que estamos hablando de Salto, le puedo mencionar otros lugares donde no hay cobertura. El tema de la cobertura es fundamental para Ceibal.

Por otro lado, mirando el vaso medio lleno, 40% de los niños o adolescentes de este país no tiene que caminar más de 300 metros para tener una señal de internet gratis. Tenemos señal hoy en barrios de atención prioritaria, en clubes deportivos, en plazas públicas, solamente teniendo una ceibalita ya está conectado. Usted va con su computadora y no se queda conectado. La escala de llevar a todo el país nos provoca dificultades en muchos aspectos en temas que hay que resolver.

***

EC – Hemos hablado de una serie de inconvenientes y desafíos que todavía tiene el Plan Ceibal por delante, pero al pasar aparecieron, y de eso también nos interesa hablar, los usos, las ventajas, los avances que está implicando para la educación de niños y adolescentes.

Usted mencionó algunos ejemplos, la posibilidad de realizar pruebas en línea, pero avanzó luego con algo más fresco, el programa de robótica o la biblioteca. ¿Podemos profundizar en estos últimos temas?

MB – Todos los niños tienen computadora, no tiene mucho sentido tener aulas informáticas –un día podríamos hacer una conversación sobre la lógica de las aulas informáticas del pasado–, entonces con las autoridades de enseñanza media y de UTU decidimos transformar esas aulas de informática en laboratorios digitales. En esta primera etapa estamos construyendo robótica, quiere decir que en cada uno de los liceos y de las UTU de este país va a haber kits de robots para aprender a programar, para hacer actividades constructivas con ello, entonces todos los docentes y todos los jóvenes van a poder programar y trabajar con ello. Más adelante vamos a hacer temas de video, de animación, de fotografía. La visión de esto es que hay que repensar algunos de los temas en que se está formando; enseñarle a programar a un joven implica enseñarle lógica, deducción, ordenamiento. Tiene que ser entretenido, la robótica tiene la parte de construcción, la parte de actividades, tiene trabajo colectivo.

EC – ¿A qué aplican la robótica?, a mover ¿qué?

MB – Construyen un robot y lo programan.

EC – ¿En qué situaciones, por ejemplo, en qué usos?

MB – Cuando uno lee un libro es porque le interesa el libro y cuando uno tiene que aprender a pensar cómo mover un aparato tiene que pensar cómo programarlo, cómo moverlo, tiene mucho más uso que estudiar cómo se maneja una planilla electrónica. Hay que pensar que los jóvenes tienen que tener desafíos. El otro día cuando vino el profesor Mitra a Uruguay decía que el problema no son las respuestas, el problema son las preguntas que hay que hacer. Poner un robot arriba de una mesa y cuatro jóvenes y decir “muchachos, vamos a empezar a programarlo, se programa de esta manera y la lógica de funcionamiento es esta”; después se pueden hacer competencias entre robots y una cantidad de actividades. El mundo está repleto del tema de robótica porque la gente se da cuenta de que es entretenido para los jóvenes y a su vez tiene una didáctica muy fuerte de contenidos. Y ese espacio implica que hay una cantidad de docentes de informática que tienen otro rol a cumplir dentro del ambiente educativo, gracias al Plan Ceibal. Ese es uno de los temas aplicativos pedagógicos.

Otro tema que estamos haciendo en este momento tiene que ver con sensores. En vez de tener el laboratorio de física, donde todos los alumnos iban a física, tener sensores en clase, entonces uno puede medir temperatura, presión, una cantidad de otras cosas de ciencia, física y química en clase. Estamos comprando kits para trabajar en clase en los liceos.

EC – Los sensores a su vez se conectan a las ceibalitas.

MB – A las ceibalitas. Y el software es natural y normal, entonces si hay que estudiar temperatura, que haya sensores en clase y se pueda medir la temperatura de esta manera y cómo es la presión y por qué se apaga una vela y por qué el oxígeno y qué tiene que ver el oxígeno con la combustión, todo eso lo pueden ver en clase directamente.

Ha habido un muy mal manejo de la palabra tecnología y educación, la gente cree que tecnología es tener equipos; no, es tener herramientas que permitan ver lo que se está estudiando. Yo siempre digo: lo interesante no es tener una pantalla para ver un mapa grande, lo interesante es navegar por Google Earth. Entonces tanto la robótica como los sensores son parte de esa nueva forma de tener a un joven más entretenido o pensando de otras maneras y por otro lado una cantidad de instrucciones que tiene que ver con las ciencias, que en este momento es escaso. Esa es una primera etapa. Obviamente hay que trabajar en fotografía, en filmación y en animación en los talleres de tecnología digital, porque es lo que los jóvenes hacen. Cuando los niños recibieron la máquina, para lo que más la usaban era para sacar fotos y filmar.

Por otro lado, tenemos que darle contenidos de otro tipo también. Estamos en un proceso de llevar 1.500 libros digitales, pero no 1.500 libros que uno agarra un formato pdf y lo mete para leer, sino que sean amenos, que tengan figuras, que sean atractivos según las edades, que funcionen en un formato como un lector de libros, o sea que si la letra es más grande queda bien armado. Ya llevamos una cantidad de cientos de libros de gente que nos ha donado los derechos de autor para poder meterlos en las ceibalitas. Son todos complementos de cosas que el sistema necesita y que nosotros podemos facilitar.

EC – Desde la audiencia le preguntan a propósito de algo que usted mencionó al pasar, si el profesor Sugata Mitra –el promotor del Hole in the Wall– está colaborando con el Plan Ceibal, de qué manera.

MB – Vino a hacer unas pruebas y quedó muy impresionado con los niños uruguayos, nos va a mandar su reporte. Trabajó en cuatro escuelas, quedó muy impresionado con la capacidad de los niños para buscar y seleccionar información, les hizo preguntas muy interesantes, desde cómo empezó el mundo y cómo va a terminar, los formó en grupos de a cuatro y le vinieron con las respuestas después de media hora de trabajo ellos solos buscando, los maestros y los inspectores estaban en el costado y él no los ayudaba y se generó una discusión. Hizo preguntas muy de fondo, muy interesantes, que nos mueven el piso: “¿Por qué soñamos?”, preguntó, y uno de los niños le preguntó: “¿Despierto o dormido?”. Los chiquilines trabajaron en internet buscando información, en Wikipedia. Quedó muy impresionado con la facilidad con que pueden encontrar información estos jóvenes.

EC – ¿Cuál es el aporte del profesor Sugata?

MB – Él tiene una visión: hay que hacer las preguntas correctas para que los niños investiguen, y hay que ayudar a los niños a aprender más. Estamos trabajando con él en ver distintas formas de generar esa dinámica entre el docente y el alumno. Él quería seguir con su prueba de que los alumnos aprenden mucho trabajando en grupos; en Uruguay por suerte se trabaja sobre la base de proyectos en primaria y por suerte se trabaja en grupo. Tenemos que trabajar mucho más el tema de qué preguntas y de la tecnología como un facilitador. Estamos tratando de que el profesor Mitra vuelva en setiembre a Uruguay a trabajar con secundaria y robótica. Por ahora estamos intercambiando a nivel de expresiones de interés, de cosas que a él le interesan y a nosotros nos interesan. Él con mucho gusto puede trabajar en lo que es su proyecto, que es fomentar la proliferación del formato de organización entre los jóvenes para que entre ellos puedan aprender más.

Fuente: ESPECTADOR.COM